El mito de la moderación

Todo en exceso es malo, hay que comer de todo, se puede comer de todo con moderación, hay que comer poco de mucho y mucho de nada… ¿Te suenan? Seguro que puedes añadir alguna más puesto que el mensaje de la moderación se ha repetido desde hace muchísimo tiempo.

En mi opinión, va a ser uno de los mitos más difíciles de tumbar de la nutrición, más incluso que él de los hidratos de carbono por la noche.

¿Mito? ¿Qué hay de malo en la moderación?

Antes de entrar de lleno con este tema, me gustaría hablaros de dos conceptos que, para mí, son clave para entender muchas de las polémicas que surgen con las noticias sobre la alimentación. El mensaje poblacional e individual. Cuando un profesional sanitario, el que sea, divulga en redes sociales, da una charla pública o hace una intervención en medios de comunicación, su mensaje no puede ser el mismo que cuando habla con un paciente al que atiende en consulta. Es muy importante adaptar el mensaje al público, al contexto y al medio.

¿Esto quiere decir que somos unos hipócritas que en privado decimos una cosa y en público otra?

Gif de la pelicula de la princesa prometida.

No, lo que quiere decir es que las circunstancias de cada persona son diferentes y un buen profesional debe tenerlas muy en cuenta.

El peligro de la moderación

Os voy a poner un ejemplo con un tema muy controvertido. El zumo de naranja. Hace unos años era la mejor opción como alternativa a otras bebidas y ahora resulta que es la bebida favorita de los cuatro jinetes del apocalipsis. ¿Qué ha pasado? Es un tema polémico y hay gran división de opiniones dentro del propio sector sanitario, pero en la gran mayoría de los casos esa división no es real. Me explico, hay un grupo de profesionales que no recomendamos el consumo de zumos de frutas, naturales o no. En cambio, hay otro grupo de profesionales que consideran que, si se toman con moderación, su consumo es aceptable.

¿El grupo que no lo recomendamos somos unos intransigentes que buscamos la máxima perfección en la alimentación y no dejamos ni un mínimo espacio al capricho?

No, ni mucho menos. Veréis:

Si yo atiendo en consulta a Pepito, conozco su patrón de alimentación, conozco su historia, la cantidad de actividad física que realiza, las implicaciones emocionales que puede tener para él una u otra comida, etc. Sabré si le puedo decir a Pepito, mira, si un día te apetece desayunar un zumo de naranja junto con tu desayuno habitual, no pasa nada.

¿Por qué? Sencillo, porque puedo asegurarme de que Pepito entiende que:

  1. Ese zumo no sustituye a ninguna fruta.
  2. No está bebiendo algo súper sano que le va a permitir darse un capricho después.
  3. No puede tomarlo como norma.

En cambio, si yo digo en redes sociales, “No pasa nada por tomarse un zumo de naranja de vez en cuando para desayunar.” Ese mensaje lo puede leer @manolito  y resulta que @manolito es un adolescente, sedentario, que no come ni fruta ni verdura, que bebe coca cola como bebida habitual…

¿Qué va a pensar @manolito? Pues si para desayunar, además de los cereales con colacao y los minicroissants me tomo un zumo de naranja me va a venir genial porque algo de fruta como.

¿Si @manolito fuese paciente mío le habría dicho que por tomar zumo de vez en cuando no pasa nada? Muy probablemente no.

Chiste gráfico sobre la moderación en el consumo de alcohol.
NO, el vino no es aconsejable en ninguna cantidad.

Al igual que con el zumo, con el mensaje de la moderación pasa lo mismo. Yo a Pepito le puedo decir que puede comer de todo con moderación, porque sé que va a entender que la moderación en el alcohol quiere decir que cuanto menos mejor y que en el caso de las frutas y las verduras la moderación no es la misma que con las carnes rojas. Pero no puedo poner que se puede comer de todo con moderación en redes sociales porque Manolito puede entender que por comer una bolsa de patatas fritas al día no pasa nada y que no tiene que pasarse con las verduras porque hay que comer de todo, pero poco.

Es por eso que, en la mayor parte de los casos, la controversia que vemos en las redes con temas como el aceite de palma, el azúcar o el de los zumos de frutas no es real. Sencillamente un sector de la profesión entendemos que es muy importante adaptar el mensaje al medio y al público y por ello las recomendaciones generales son de «evitar», «limitar» y «restringir» en vez de «con moderación», «de vez en cuando» o «en ocasiones especiales».

Espero que esta reflexión os ayude a entendernos un poco mejor 🙂

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