La gente que me sigue en twitter sabe que una de las cosas que más me saca de mis casillas es todo lo relacionado con la publicidad y sus engaños. Considero que, tanto los grandes medios, como las personas famosas deberían tener algo más de ética profesional a la hora de elegir que anuncian y como lo anuncian. Por un lado puede que sea una idea utópica en los tiempos que corren, pero pienso que el dinero no debería poder comprar cualquier cosa y, por otro lado, como dije en el post sobre Broncano y su anuncio de aquarius, también pienso que, dado que todo gira en torno al dinero, como consumidores tenemos un poder sobre este tipo de actuaciones.

Publicidad ilegal sobre centros LEV

Hace ya unos meses, concretamente en Mayo, pude ver en la revista HOLA esta publicidad. En ella podemos ver cómo, de manera contundente, nos prometen una pérdida de 7 kilos en 30 días y, además, recuperar la línea (por si alguien la había perdido). También podemos ver como aseguran que pondremos fin a nuestros kilos de más y, que sorpresa, nos ofrecen una amplia gama de comidas preparadas. No hace falta que os explique que centrar el objetivo en la pérdida de peso es garantía de fracaso y que, la venta de productos del tipo que sea, es un signo claro de que lo que más va a adelgazar va a ser nuestro bolsillo.

Este anuncio también me da la oportunidad de hacer autocrítica. Podemos ver a una persona con bata considerada como “Asesor experto LEV”. Investigando un poco he podido comprobar que, efectivamente, esta persona tiene estudios en nutrición. A pesar de que el intrusismo es uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos los profesionales de la nutrición (dietistas-nutricionistas y técnicos superiores en dietética), no es menor el problema de la falta de ética de muchos “compañeros“. El código deontológico del dietista-nutricionista es claro a este respecto en varios puntos.

Al igual que pasa con las etiquetas de los alimentos, los anuncios también están sujetos a legislación. En este caso, el artículo Real Decreto 1907/1996 es el que, de forma clara, prohíbe que cualquier producto sugiera en su publicidad propiedades adelgazantes. Que sí, que sí… que lo pone tal cual.

Imagen copiada del artículo de Juan Revenga sobre el caso Arkopharma (leedlo)En un intento de cambiar las cosas, o por lo menos intentarlo, pusé este caso en conocimiento de la asociación Autocontrol. Es necesario aclarar que las resoluciones de esta agencia, por desgracia, no tienen carácter vinculante, pero son gratuitas y fáciles de tramitar, por lo que si en algún momento veis un anuncio y sospecháis de su naturaleza, os animo a que os dirijáis a esta agencia y os resolverán cualquier duda.

Tras exponer este caso a la agencia, está comunicó a la empresa en cuestión la vulneración presente en dicho anuncio. La respuesta fue la siguiente:

Básicamente, desde la empresa propietaria de estos centros dicen que les da igual si lo que están haciendo es de arreglo a la ley o no. Por lo tanto, desde Autocontrol se realizó un dictamen en el que valoran la reclamación. Podéis leer dicho dictamen en el siguiente enlace.

La siguiente pregunta que debemos hacernos es si la revista HOLA debería permitir que en sus publicaciones se pueda ver este tipo de publicidad. Mi reflexión al respecto es la misma que hice en el post de Broncano. Lo seguirán permitiendo mientras les sea rentable hacerlo. Como habéis visto, la legislación existe. Hacen falta recursos para que se cumpla. Mientras tanto solo nos queda seguir divulgando e informando a la población para que desconfíe de este tipo de centros que prometen imposibles.

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